No hay evidencia concluyente de que el presidente Donald Trump planee un ataque militar directo contra Venezuela en 2025. Sin embargo, las tensiones entre Estados Unidos y el gobierno de Nicolás Maduro han escalado significativamente, lo que genera especulaciones sobre posibles acciones militares. Analicemos los puntos clave basados en la información disponible:
### Contexto Actual
1. **Despliegue Militar Estadounidense**: En agosto de 2025, Estados Unidos desplegó tres destructores de misiles guiados (USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson) y aproximadamente 4,000 efectivos militares, incluyendo 2,200 marines, en aguas cercanas a Venezuela. Además, se han reportado el envío de un crucero de misiles guiados (USS Lake Erie) y un submarino de ataque de propulsión nuclear (USS Newport News). Estos movimientos se justifican oficialmente como parte de una operación antidrogas para contrarrestar cárteles como el Cartel de los Soles, al que la administración Trump acusa a Maduro de liderar.[]
2. **Retórica y Acusaciones**: La administración Trump ha intensificado su retórica, etiquetando a Maduro como un "narcoterrorista" y líder del Cartel de los Soles, designado como organización terrorista. El aumento de la recompensa por la captura de Maduro a 50 millones de dólares y la confiscación de activos vinculados a él (como aviones y cuentas bancarias) reflejan una estrategia de máxima presión.[]
3. **Respuesta de Venezuela**: Maduro ha respondido con una movilización masiva, anunciando el despliegue de más de 4.5 millones de milicianos y patrullas con buques y drones para proteger la costa venezolana. También ha denunciado estas acciones como un intento de "cambio de régimen" y ha solicitado intervención de la ONU, calificando el despliegue estadounidense como una violación del derecho internacional.
4. **Antecedentes de Trump**: Durante su primer mandato (2017-2021), Trump expresó en varias ocasiones interés en una posible intervención militar en Venezuela, incluso preguntando a sus asesores en 2017 por qué no podía invadir el país. Sin embargo, fue disuadido por figuras como H.R. McMaster, quien advirtió sobre los riesgos diplomáticos y el rechazo de aliados regionales como Colombia, Brasil y México.[]
### Factores a Favor de un Posible Ataque
- **Presión Estratégica**: La designación de cárteles como organizaciones terroristas y la directiva secreta de Trump para usar la fuerza contra ellos sugieren una disposición a acciones militares selectivas, como ataques aéreos contra infraestructura de narcotráfico o incluso operaciones específicas para capturar a Maduro. Algunos asesores, como Marco Rubio (nombrado Secretario de Estado), han abogado históricamente por una postura dura contra Maduro, lo que podría influir en una política más agresiva.[]
- **Intereses Energéticos**: Trump ha mencionado en el pasado el interés en los recursos petroleros de Venezuela, y un cambio de régimen podría facilitar el acceso de Estados Unidos a estas reservas (Venezuela produjo 886,000 barriles diarios en diciembre de 2024, según la OPEP).
- **Precedente de Acciones Militares**: Trump ha autorizado ataques puntuales en otros contextos, como bombardeos contra el Estado Islámico en Somalia, hutíes en Yemen e infraestructura en Irán en 2025, lo que indica una preferencia por operaciones focalizadas de alta intensidad.
### Factores en Contra de un Ataque
- **Escepticismo sobre una Invasión a Gran Escala**: Expertos y exdiplomáticos, como Christopher Sabatini y James Story, consideran que una invasión al estilo de Panamá (1989) es poco probable debido a la falta de apoyo regional, los riesgos diplomáticos y la insuficiencia de las fuerzas desplegadas (4,500 efectivos no son suficientes para una invasión de un país con terreno complejo y milicias armadas).[]
- **Falta de Evidencia Concreta**: Aunque Estados Unidos acusa a Maduro de liderar el narcotráfico, no ha presentado pruebas públicas sólidas que lo vinculen directamente con el Cartel de los Soles o el Tren de Aragua. Países como México han cuestionado estas acusaciones, y la narrativa podría ser más una herramienta política que una base para acción militar.[]
- **Riesgos Políticos y Diplomáticos**: Una acción militar directa podría alienar a aliados latinoamericanos, violar el derecho internacional (como la Carta de la ONU) y provocar una escalada con potencias como Rusia, que apoya a Maduro. Además, podría generar una crisis humanitaria y migratoria en la región.
- **Postura Isolationista de Trump**: A pesar de su retórica beligerante, Trump ha mostrado en otros contextos (como Siria) una preferencia por evitar intervenciones militares prolongadas, lo que sugiere que el despliegue actual podría ser más una demostración de fuerza que un preludio a una guerra.
### Análisis Crítico
La estrategia de Trump parece centrarse en una combinación de presión militar, económica y diplomática para desestabilizar a Maduro y forzar un cambio de régimen, posiblemente mediante una defección interna en lugar de una invasión directa. El despliegue naval, con destructores equipados con misiles Tomahawk y capacidades de inteligencia, sugiere la posibilidad de ataques selectivos contra infraestructura de narcotráfico o incluso un intento de captura de Maduro, pero una invasión terrestre a gran escala es considerada improbable por analistas debido a los costos y riesgos
Por otro lado, las acusaciones de narcotráfico podrían ser una justificación para acciones políticas o militares, pero la falta de pruebas públicas y el rechazo de aliados regionales debilitan su legitimidad. Además, la movilización de milicias por parte de Maduro y el apoyo de países como Rusia y Cuba podrían complicar cualquier acción militar estadounidense.
### Conclusión
Es poco probable que Trump inicie un ataque militar directo o una invasión a gran escala contra Venezuela en 2025, dado el contexto geopolítico, la falta de apoyo regional y los riesgos involucrados. Sin embargo, no se puede descartar la posibilidad de acciones militares limitadas, como ataques aéreos contra objetivos específicos o interdicciones marítimas, como parte de su estrategia antidrogas o para presionar un cambio de régimen. La situación sigue siendo volátil, y el resultado dependerá de cómo evolucionen las tensiones en las próximas semanas, especialmente si hay provocaciones adicionales de alguna de las partes.